3 de noviembre de 2024
“No quiero volver a casa porque papá me violó”: así cayó el ‘Mago Arlequín’, que durante 30 años dio shows infantiles
Rubén Docampo trabajó para chicos y adolescentes como ilusionista en hogares, refugios, escuelas, clubes, sociedades de fomento de diferentes secretarías de cultura de Neuquén, Lanús y la Casa del Niño de Almirante Brown. Al mismo tiempo, en su propia casa abusaba sexualmente de sus hijas. Su hija y su hijastra lo denunciaron y en 2022 fue sentenciado a ocho años y medio de prisión
Este tipo de juicio permite un acuerdo entre el acusado, defensora o defensor, la fiscalÃa y la vÃctima querellante. Es una herramienta que aporta celeridad donde el imputado admite la culpabilidad y acepta los cargos y la sentencia. En delitos de orden sexual evita que la vÃctima se vea obligada a revivir lo sufrido como ocurre en los debates orales donde vuelven a detallarse hechos y pruebas. Además, la condena queda firme sin posibilidad de apelación y el victimario debe cumplirla hasta el último dÃa.
Apenas lo detuvieron y mientras permaneció unos meses con prisión preventiva, Docampo solicitó la morigeración de la medida de encierro buscando que le concedieran una domiciliaria argumentando que padecÃa “Diabetes tipo II, hipertensión arterial, colesterol y ataques de pánico, que no recibÃa intramuros el tratamiento y la medicación adecuada, y que las condiciones de alojamiento no eran aptas para alguien con dicho cuadro de saludâ€.La petición fue denegada por varios motivos:2) El domicilio propuesto para la morigeración no era idóneo por la cercanÃa que existirÃa con la vÃctima y porque la persona que estarÃa a cargo es Debora Decurnex pareja del encausado y madre de la niña en cuestión.
3) Se tuvo en cuenta además “la gravedad de los hechos endilgados a Docampo y la dificultad que ha tenido la justicia para dar con él y lo que se presenta como una escasa colaboración con el proceso. Según surge del Sistema Informático del Ministerio Público el 7 de mayo de 2021 se solicitó la averiguación de paradero y su comparendo compulsivo de manera virtual. Luego de ello, consta que no se conectó a las entrevistas fijadas por la AsesorÃa Pericial lo dÃas 26 y 28 de abril de 2021 y 10 y 14 de septiembre de 2021. Y un informe de la fiscalÃa interviniente da cuenta que el 13 de septiembre de 2021 trató de contactarse telefónicamente con él sin lograr hacerloâ€.4) Por último, se citó “la Convención de sobre los Derechos del Niño, que nuestro paÃs ratificó mediante la ley 23.849 y establece en su artÃculo 19.1 que ‘Los Estados Parte adoptarán todas las medidas legislativas, administrativas, sociales y educativas apropiadas para proteger al niño contra toda forma de perjuicio o abuso fÃsico o mental, descuido o trato negligente, malos tratos o explotación, incluido el abuso sexual, mientras el niño se encuentra bajo la custodia de los padres, de un representante legal o de cualquier otra persona que lo tenga a su cargo’, y en su art. 34 dispone: ‘Los Estados Parte se comprometen a proteger al niño contra todas las formas de explotación y abusos sexuales’â€.Docampo vivÃa en Burzaco junto a su mujer, Alejandra Fresco, y sus hijos, Federico, Casandra y Milagros hasta que conoció a Débora Decurnex y en 2011 se mudó con ella a su casa de Villa Adelina. Débora también tenÃa a sus hijas menores de edad, a las que por cuestiones legales y para preservarlas, sus identidades se mantendrán en reserva y solo se las citará con las iniciales “A†y “Kâ€.
Desesperada por la confesión que habÃa escuchado de su hermanastra, Milagros comentó lo que sucedÃa a miembros del grupo “Atravesados por el femicidioâ€, que nuclea y contiene a familiares que padecieron pérdidas irreparables. Allà la conectaron con Iris Gallardo, especialista en capacitación sobre derechos de la mujer y voluntaria que asiste a vÃctimas de violencia de género, quien la escuchó, la contuvo y le indicó los pasos a seguir. De inmediato junto a un equipo de trabajo supervisado por el doctor José MarÃa Nasra, profesional que se conmovió y se comprometió con el caso, el 7 de julio de 2020 Milagros acompañó a su hermanastra a realizar la denuncia correspondiente. Antes se habÃa presentado en dos comisarÃas, la 8 de Villa Adelina y la de la Mujer. La niña brindó detalles aberrantes. Relató que ocurrÃa cuando su madre la trasladaba a la habitación matrimonial donde quedaba al cuidado de Rubén Docampo: “Me dejaba en la cama de ellos, yo estaba durmiendo, sentÃa que me despertaban, que me tocaban, me enojaba y me querÃa ir y la puerta la trababan, asà que no podÃa salir, querÃa dormir, me corrÃan, trataba de dormir y me despertabanâ€. Explicó que la pareja de su madre: “la tocaba en sus partes ‘Ãntimas’, aclarando luego que se trataba de sus partes ‘de arriba’ y ‘de abajo’, y que esto lo realizaba por dentro de sus prendas, como asà también que aquél (Docampo) colocaba las manos de la vÃctima en sus genitales para que lo tocara en sus partes, me tapaba, me destapaba... la agarraba, la sacaba, yo no mirabaâ€.
Del informe médico policial surge que la Dra. Cecilia Aguirre constató que la menor “pudo haberse encontrado en situación de abuso por parte de un masculino conocido hace seis años aproximadamenteâ€. La licenciada en psicologÃa Sonia Oettel informó que “es una niña que presenta un desarrollo psicofÃsico esperable para su edad. No mostró impedimentos a la hora de desprenderse de su hermana y mantener una entrevista a solas con quien suscribe. Se ajustó al encuadre y se manejó con autonomÃa, con mucha desenvoltura. Logró establecer una buena vinculación con quien suscribe y relacionó su presencia en esta sede con el tema de autos sobre el cual se manifestó con claridad, coherencia y enojo. Reportó un cuadro abusivo sin penetración que tuvo lugar entre sus 6 y 8 años el que tuvo lugar en la casa en la que vivÃa con su madre y el denunciado y que consistió en tocamientos en sus partes Ãntimas por debajo de sus prendas. Por su parte el denunciado la obligaba a hacer lo propio con sus genitales. Informó que su hermana Milagros fue la primera persona a la que le confió lo ocurridoâ€.Una evaluación psicológica sobre la menor efectuada por la licenciada Dolores Buitrago resultó tan clave como concluyente: “A través de un discurso implicado da cuenta de una historia familiar ligada a los maltratos por parte de su madre como asà también a los excesos tanto de ella en cuanto al consumo de sustancias tóxicas como por parte de su pareja Rubén quien también consumÃa y la llevaba a su cama donde ocurrÃan los hechos denunciados en autos. Guardando el secreto durante siete años dado el temor a la desintegración familiar, pero en especial al descreimiento por parte de su madre, resalta que Rubén también la amenazaba si hablabaâ€.
La profesional además precisó que “del análisis de las entrevistas y del material de prueba administrado se puede señalar que es una joven abierta y espontánea. Presenta un adecuado nivel de comprensión y expresión de ideas. Su juego es con escasa simbolización, advirtiendo indicadores de arrasamiento defensivo. Su nivel intelectual impresiona dentro de la media de su edad, con grandes indicadores emocionales de relevancia que hacen de su rendimiento sea por momentos por debajo de lo esperado para su edad cronológica. En su relato no se evidencian invasión de la fantasÃa ni alteraciones de la memoria. No presenta sÃntomas en su funcionamiento individual que puedan dar cuenta de sintomatologÃa psiquiátrica.â€Para preparar y sustanciar la denuncia, Milagros le aportó al doctor Nasra detalles sorprendentes acerca de todo lo que padecÃan en la casa. Por ejemplo que la pareja mantenÃa relaciones sexuales delante de las hijas de Debora, que consumÃan estupefacientes, que las mandaban a pedir comida a pesar de que ambos tenÃan sus sueldos, ya que él trabajaba en la Municipalidad de Almirante Brown y ella en la de Vicente López. Que también les pegaban y las dejaban con marcas, y a menudo las obligaban a ir a comprar droga a la Villa Korea de San MartÃn. Que las obligaban a cocinar, a hacer la limpieza, que tanto Docampo como Decurnex, primero comÃan ellos, y si algo sobraba se lo daban a sus hijos. Ante tal situación tanto Milagros como Casandra decidieron escapar de la casa porque ya no aguantaban más lo que sufrÃan.
Casandra, hoy con 28 años, habló la semana pasada en @elextremo_radionline, que se emite por streaming en Youtube y ratificó todo lo que padecieron sus hermanas y ella misma: “Docampo, mi progenitor empezó a demostrar su violencia con mi mamá, Alejandra Fresco, a quien llegó a quebrarle las piernas a golpes con un pistolón. La misma arma con la que a mà me gatilló en la rodilla. Él me inició en el consumo de cocaÃna a los 15 años obligándome a probar. Se iba a dormir la siesta con mi hermanita y pedÃa expresamente que nadie entrara ni lo molestara, cerraba la puerta. A mà me toqueteó cuando tenÃa 10 años. A los 19, me animé a denunciarlo después de todo lo que nos hizo pero no pasó nada con la causa. Cuando se enteró me dijo: “Cuidate cuando llegues porque tengo la mortaja para vosâ€. Después también lo hicimos por amenazas porque nos juró a mi mamá y a mà que nos iba a matar. El doctor Nasra fue fundamental para lograr que lo condenaran. También nos ayudaron en la Escuela Media 2 Luis Vernet de Villa Adelina donde nos desmayábamos porque casi no comÃamos. Pasamos momentos muy difÃciles. En su locura a mà él no me dejaba salir, me controlaba todo, si usaba pollera corta, era insoportable y violento. Me decÃa que yo era de él, que no iba a ser una puta como mi mamá. Para darme permiso me exigÃa plata. EjercÃa violencia y odio hacia todos. Lo increÃble era que tenÃa la denuncia de abuso y lo seguÃan contratando como mago. TenÃa dos caras. Más de una vez tuve miedo de que me matara. Cuando volvÃa a la casa sentÃamos terror. Me obligaba a que le diera la mitad de mi sueldo para comprar droga. Yo pido que también se haga justicia con Débora, quisiera que ella también fuera presa porque era su cómplice. Lo peor de todo fue que trabajó siempre cerca de chicos como magoâ€.Con su locuacidad habitual también se acercaba a las mujeres, las contactaba a altas horas de la noche con la excusa de que estaba produciendo su próximo envÃo, y sonreÃa a manera de burla cuando se calificaba como “feministoâ€.
—¿Consume cocaÃna?
—¿En alguna oportunidad durmió con la niña en cuestión en la misma cama?
Hoy se presenta como Rubén Docampo en el programa de radio que hace desde el penal de Sierra Chica, en OlavarrÃa. En el sur del conurbano bonaerense donde solÃa desempeñarse ya no se lo identifica más como “El Mago ArlequÃnâ€. Ahora, después de que se conoció lo que hacÃa con sus hijas, Casandra, la mayor, lo rebautizó como “El monstruo de Almirante Brownâ€.

