25 de enero de 2025
Villa Gesell: la imponente travesía en el mar que un guardavidas busca repetir después de 20 años
A los 55 años, Walter Figurski se prepara para un reto que conquistó en 2005 y dejó una huella imborrable en su vida. En diálogo con Infobae, comparte sus motivaciones, detalles de su entrenamiento y los pormenores del desafío
En el verano de 2005, “Waly†realizó por primera vez esta travesÃa entre el Faro Querandà y el muelle de Villa Gesell, uniendo dos emblemas de la región. Su motivación era puramente deportiva: “QuerÃa ir un poco más allá de lo que otros habÃan hechoâ€, recuerda.
Aquella experiencia no estuvo exenta de complicaciones. “Waly†comenzó la travesÃa sin traje de neopreno, confiando en las condiciones del agua. Sin embargo, una sudestada pocos dÃas antes de su partida enfrió la temperatura del mar, que bajó más de tres grados. “No tomé las precauciones necesarias, y a mitad de camino sufrà hipotermia. Fue muy duroâ€, rememora.
Entre una brazada y otra, la idea de abandonar se le cruzó varias veces. “La cabeza juega un papel clave en momentos asÃ. En el peor momento, algo tiene que florecer para seguir adelanteâ€. A pesar del dolor fÃsico y el agotamiento mental, logró completar el trayecto en más de 10 horas, dos horas y media más de lo planeado. En el punto de llegada lo esperaron sus padres, su esposa y la mayor de sus hijas, que tenÃa dos años.La preparación comenzó hace un año, con entrenamientos que combinan pileta y mar. En Villa Gesell se instaló el 10 de noviembre último, y desde el 21 de diciembre se concentra exclusivamente en nadar en aguas abiertas. “Trabajo con ciclos de carga y descarga: aumento la intensidad durante varios dÃas y luego bajo el volumen para que el cuerpo se recupere. Es fundamental llegar en el mejor estado posibleâ€, detalla, luego de haber finalizado una práctica de 11 kilómetros de nado.
Durante la travesÃa, será seguido por una moto de agua equipada con comida e hidratación. Comerá y beberá cada una hora y media aproximadamente, sin tocar la embarcación. Un equipo de apoyo compuesto por un médico y compañeros guardavidas estará a cargo del monitoreo. Como parte del protocolo de seguridad, además, un vehÃculo acompañará el recorrido por la arena con elementos de primeros auxilios. Se prevé que el trayecto dure entre siete y nueve horas. La acción comenzará al mediodÃa.Sus hijos, que ahora tienen entre 14 y 21 años, lo acompañan de cerca. “Ellos me piden que me cuide, sobre todo después de todo lo que vivimos como familiaâ€, cuenta. La relación se fortaleció tras la muerte de su esposa, y el guardavidas asegura que encontrarán juntos el momento para celebrar en la meta, que será en el balneario Ãfrika, donde trabajó por primera vez en la ciudad.
Fotos: Pablo Kauffer

